1 comentario

Acerca del reciente Paro Nacional Agrario

Entrevista de Bandera Negra (Argentina) al Grupo Estudiantil Anarquista

Con el animo de hacer un análisis del pasado Paro Nacional Agrario y preparándonos para una nueva coyuntura de movilización, aprovechamos una serie de preguntas que nos envían las compañeras de Bandera Negra/Tendencia Estudiantil Libertaria (Argentina) para entender un poco mejor los hechos ocurridos, las razones y el desarrollo de los mismos.

Esperamos que el siguiente texto pueda servir a modo de análisis político, que nos permita potenciar herramientas para incidir en la movilización popular desde una perspectiva libertaria.

http://colombiaopina.files.wordpress.com/2013/08/el-derecho-a-la-protesta-y-el-derecho-de-los-demc3a1s.jpg

1. ¿Cómo nace el conflicto que desata el Paro Nacional Agrario en Colombia? ¿Cuales son sus principales consignas y reclamos?

GeA: El Movimiento viene gestándose desde el primer semestre de este año cuando el Paro Nacional Cafetero, inédito en nuestra historia, convocado por una agremiación nueva llamada Dignidad Cafetera, logró movilizar durante 3 semanas a miles de campesinas, paralizar no solo a caficultoras sino también a cultivadoras de cacao, papa y cebolla de la Región Andina[1] del país. Cuando el movimiento forzó al gobierno a una negociación y conquistó algunas demandas gremiales, se instalaron otras mesas sectoriales que lograron acuerdos solo temporales. A partir de ese momento surgieron nuevas organizaciones campesinas de tierra fría como Dignidad Papera, Dignidad Cebollera y Dignidad Cacaotera con base en sectores productivos, cuya relación no es muy clara con las organizaciones agrarias más tradicionales, sobre todo de áreas de colonización, como el Coordinador Nacional Agrario -CNA- y la Federación Sindical Unitaria de Trabajadores del Agro -FENSUAGRO-, esta última impulsa este segundo semestre una articulación para la movilización, de funcionamiento federativo pero laxo, llamado Mesa Interlocución y Acuerdo -MIA- del sector agrario que levanto un Pliego Nacional de Exigencias al gobierno.

Sobre ese pliego y a partir de un conjunto de demandas sectoriales y regionales de los sectores rurales más afectados por la entrada en vigencia del Tratado de Libre Comercio -TLC- con Estados Unidos, se preparó una movilización campesina a la que se fueron sumando otras olas de rebeldía.

2. Con los reacomodamientos de la economía del siglo XX en Argentina el campesinado conforma un sector minoritario de los trabajadores rurales. Entendemos que en Colombia los campesinos son un sector estratégico para la economía ¿Es cierto esto? ¿Cómo incluye al campesinado un proyecto neoliberal como el de Santos?

GeA: A pesar de la fuerte urbanización, producto del crecimiento de la economía industrial urbana y también del desplazamiento -fruto de las políticas de despojo promovidas por multinacionales y ejecutadas por las fuerzas militares y paramilitares-, Colombia sigue siendo un país con un fuerte estratégico económico, político y social en el sector rural. Muestra de ello ha sido el peso histórico de la represión contra las campesinas, indígenas o afrodescendientes, todas ellas que sobreviven del cultivo de la tierra, además de la resistencia que se ha forjado también en los mismos territorios.

Hoy en día, el campo sigue siendo un sector importante para la oligarquía en cuanto al modelo de extracción, así como también a las políticas de represión contra quienes se manifiestan de una u otra manera en contra de la explotación del campesinado y de la madre tierra.

Es importante tener presente también que Colombia, al estar situado en la zona tropical y sumado a ello poseer un relieve que le permite tener todos los pisos térmicos, tiene un fuerte en cuanto a la agricultura, la pesca y la cría de animales en el mercado internacional, como por ejemplo las importaciones reconocidas de productos como el café, el aceite de palma o frutos tropicales como el banano.

https://i0.wp.com/epmghispanic.media.lionheartdms.com/img/photos/2013/08/28/paro_agrario_Colombia_t670x470.jpg

3. ¿Qué sectores sociales apoyan el paro nacional?

GeA: El clima de agitación que desencadenaron las campesinas, no solo en el reciente paro, sino hace ya algunos meses, sumado también a las fuertes denuncias y movilizaciones indígenas del año pasado, provocó que diferentes sectores sociales reivindicaran peticiones propias al mismo tiempo que se solidarizaban con la movilización, tal es el caso de las transportadoras de carga y trabajadoras del transporte afectadas por el costo de la gasolina, el precio de los peajes y un proceso de proletarización creciente impulsado por los grandes empresarios de carga; la de ciertos sectores del movimiento obrero como las trabajadoras de la salud que entraron en un limitado y desigual paro movilizándose por más presupuesto para el sector, mejores condiciones de trabajo y contra la reforma actualmente impulsada por el gobierno, la de distintos sectores cívicos como los moto-taxistas, las afectadas por la ola invernal de la costa, las pequeñas transportadoras de Soacha y, sectores juveniles y estudiantiles.

Para nuestro caso especifico, el movimiento estudiantil se sumó con fuertes movilizaciones urbanas en apoyo al Paro Nacional Agrario y Popular y con miras a un proceso de acumulación que nos lleve a una nueva coyuntura de agitación nacional.

4. ¿Cuál fue la respuesta del gobierno Santos ante los pedidos? ¿Cómo se vive la situación represiva en las ciudades si el paro es agrario?

GeA: El gobierno de Santos en sus tres años de mandato ha desarrollado una estrategia general para frenar la movilización social basada en la combinación de cooptación y criminalización, con el uso permanente de la represión. Antes del inicio del paro, el gobierno negoció por separado con los sectores que estaban promoviendo un segundo Paro Nacional Cafetero y entregó nuevos planes de ayuda focalizada, al mismo tiempo que disuadía a la mayoría de gremios empresariales del transporte de no secundar el paro sectorial levantado por la Asociación de Trabajadores de Carga. Cuando el paro era inminente el gobierno amenazó con utilizar las facultades del represivo Estatuto de Seguridad Ciudadana y reprimir sin consideración a quienes acudieran al bloqueo de carreteras, al mismo tiempo que inició un enorme despliegue de fuerza pública en los focos de la protesta, incluyendo policías y soldados bachilleres que prestaban su Servicio Militar. Los primeros días del Paro el gobierno Santos, optó por invisibilizar la protesta, con frases presidenciales como “El tal Paro Agrario Nacional no existe”. Para el mismo tiempo, y de manera más prolongada, la represión del bolillo y del gas seria la constaste, pero debemos también dejar el precedente de las múltiples denuncias sobre el uso de fusiles por parte del Ejercito Nacional que dejaron varias personas muertas y heridas de gravedad, que en un principio se localizarían en regiones rurales pero que terminaría por presentarse incluso en los barrios populares de Bogotá.

https://grupoestudiantilanarquista.files.wordpress.com/2013/10/68596-954890_10151647835454582_899529771_n.jpg

La criminalización al derecho de la protesta seria también un común denominador, ilustrado por ejemplo en los famosos “carteles de los vándalos” donde se expone públicamente a quienes la policía requiere por, supuestamente, incurrir en delitos en el marco de las jornadas de movilización y dando por recompensa grandes sumas de dinero a quienes den referencia por ellas. La mayor parte de estas personas no tienen una orden de captura formal y el único fin de difundir estas listas es generar pánico en la población para evitar al máximo la solidaridad, incluso no se tienen pruebas para acusarlas como se ha venido denunciando o se han estigmatizado a lideres campesinas con el ánimo de hacerles perder la relación de confianza con las bases movilizadas.

Una docena de muertas, más de 400 heridas y casi medio millar de detenidas sería el saldo final del Paro Nacional Agrario.

5. ¿Cómo se apoyó la lucha campesina desde las ciudades y particularmente como estudiantes?

GeA: Las principales ciudades del país se organizaron inicialmente cuando el pliego de exigencias se radicaba y se acercaba la hora de inicio del paro con concentraciones frente al Ministerio de Agricultura y sus dependencias. Luego con el paro ya instalado surgieron al menos 3 grandes cacerolazos nocturnos convocado en redes sociales por sectores ciudadanos y organizaciones sindicales, y el 29 de agosto se realizó una jornada nacional de movilización, en principio convocada por la Mesa Amplia Nacional Estudiantil MANE de las estudiantes de la Educación Superior por demandas universitarias, a la que adhirieron las centrales sindicales del antiguo Comando Nacional Unitario, que se convirtió ante todo en una expresión de solidaridad con el paro nacional, y una de las movilizaciones más grandes de los últimos años. Sin embargo, la coyuntura ha sido más profunda en las poblaciones más rurales, sobre todo de los departamentos del centro del país, donde se llevaron a cabo marchas de solidaridad en las que participamos en el caso de Madrid y Facatativá que con la llegada de campesinas y trabajadoras del transporte, y la participación de sectores juveniles empobrecidos, se convirtieron en verdaderos paros locales y aún en asonadas populares como en Fusagasugá o Zipaquirá.

Las estudiantes por su parte han participado de manera fragmentada e intermitente en labores de solidaridad orgánica, sobre todo impulsando, en las universidades públicas, foros de discusión con voceros de la MIA y con académicos solidarios con la problemática rural como el Foro Estudiantil Libertario: Beatriz Sandoval sobre protestas sociales en Colombia organizada por nosotras en la Universidad Pedagógica Nacional y algunas jornadas dispersas de recolección de alimentos y medicinas en las que hemos participado, por ejemplo en la Universidad Central de Bogotá.

Sin embargo, en medio del clima de agitación social que antecede y se potencia con el paro rural, al menos una docena de universidades públicas regionales están en medio de fuertes procesos de movilización interna, entre ellas la Universidad Nacional de Colombia en Bogotá y Palmira que recién salen de lucha por reivindicaciones laborales de sus trabajadoras de planta, y las Universidades Distrital y Pedagógica Nacional, con Asambleas Permanentes de estudiantes, en las que hemos sido participes.


[1] Se conoce como Región Andina, a aquella zona del país que se encuentra ubicada sobre las montañas de los Andes. Comprende casi el 60% de la población total de Colombia y alberga las 3 principales urbes, además de ser estratégica en la economía nacional.

Anuncios

Un comentario el “Acerca del reciente Paro Nacional Agrario

  1. […] no solo a caficultoras sino también a cultivadoras de cacao, papa y cebolla de la Región Andina[1] del país. Cuando el movimiento forzó al gobierno a una negociación y conquistó algunas […]

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: